Para las personas que tienen intolerancia a la lactosa o alergia a la leche y que les gusta cocinar, existen algunas variaciones que se pueden hacer en las recetas para hacerlas sin lactosa.
ACEITE DE OLIVA EN LUGAR DE MANTEQUILLA
El aceite vegetal de oliva es una excelente alternativa a la mantequilla a base de leche. Tiene un bajo contenido de grasas saturadas y es bueno para la figura.
El aceite de oliva no tiene el mismo sabor que la mantequilla, pero ayuda a la elaboración de la receta.

LECHE DE ALMENDRAS EN LUGAR DE LECHE DE VACA
La leche de almendras se obtiene de almendras trituradas y tiene un bajo contenido calórico si no está azucarada. Además, no tiene colesterol ni grasas saturadas y es naturalmente libre de lactosa. La leche de almendras no es una buena fuente de calcio. Cabe recordar que muchas de las marcas disponibles en el mercado están enriquecidas con calcio.

SORBETES EN LUGAR DE HELADO O YOGURT CONGELADO
Los helados se preparan con leche y grasas, y quienes quieran evitarlos pueden optar por los sorbetes. Los sorbetes son frescos y sin lactosa. Otra buena alternativa es probar el helado preparado con leche de coco o leche de almendras.

HUMMUS EN LUGAR DE SALSAS EN LAS ENSALADAS
Puedes añadir un poco de hummus a las ensaladas para aliñarlas en lugar de usar salsas que a menudo ocultan la lactosa entre sus ingredientes.

Si no tienes tiempo para cocinar y comer sin lactosa, basta con tomar un comprimido de enzima lactasa de alta concentración LACTOSOLUTION para digerir bien la lactosa. Aquí encontrarás un artículo que habla de la enzima lactasa y aquí puedes comprar el producto.