La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria sistémica recurrente que afecta principalmente al tracto gastrointestinal, con manifestaciones extraintestinales y trastornos inmunitarios asociados. Junto con la colitis ulcerosa, constituye una de las dos principales enfermedades inflamatorias intestinales.
Es una enfermedad que afecta principalmente al tracto gastrointestinal y se presenta con frecuencia con dolor abdominal, fiebre y signos clínicos de obstrucción intestinal o diarrea con presencia de sangre o moco, o ambos.

¿Cuáles son las causas?
Genética
La agrupación familiar se conoce desde hace más de 70 años. Hasta ahora, los estudios sobre la asociación genómica y los metaanálisis computarizados han identificado y confirmado 71 loci de susceptibilidad a la enfermedad de Crohn en 17 cromosomas.
Factores ambientales
Además de la genética, existen diversas causas posibles, principalmente relacionadas con el estilo de vida. La importancia del entorno se sugiere por el aumento de las tasas de incidencia en grupos étnicos anteriormente menos afectados, como los asiáticos y los hispanos, y en inmigrantes procedentes de regiones con baja incidencia que se trasladan a zonas con una incidencia tradicionalmente elevada.
La exposición a la contaminación atmosférica, una dieta occidental con un consumo excesivo de alimentos preparados (que a menudo contienen grandes cantidades de azúcar y grasas poliinsaturadas) y el aumento del consumo de tabaco son algunos de los factores más implicados.
La enfermedad de Crohn suele aparecer después de una gastroenteritis infecciosa y en personas que presentan disbiosis intestinal.
La investigación científica en animales sugiere que, además, las infecciones virales, como factor ambiental, podrían convertir la susceptibilidad genética en la enfermedad.
Microbiota y salud intestinal
La enfermedad de Crohn parece derivar de una interacción alterada de la microbiota intestinal, que normalmente se encuentra en un estado de reciprocidad simbiótica con el huésped humano.
Tabaquismo
Los pacientes con enfermedad de Crohn deben dejar de fumar. El tabaquismo favorece un curso agravado de la enfermedad y una respuesta subóptima al tratamiento médico.
Nutrición
Como consecuencia de una alteración de la mucosa intestinal, es frecuente que se produzcan deficiencias nutricionales, por lo que es necesario prestar atención y corregirlas. Analizamos en detalle las distintas familias de alimentos.
Cereales
La investigación sugiere que una dieta rica en fibra puede reducir el riesgo de desarrollar enfermedades inflamatorias intestinales (EII).
Sin embargo, una vez diagnosticada la EII y cuando la enfermedad está activa, la fibra puede suponer un problema. La fibra insoluble, presente en las cáscaras de frutas y verduras, las semillas, las verduras de hoja verde y los productos integrales, puede aumentar la diarrea y el dolor abdominal.
Según la Crohn's and Colitis Foundation of America (CCFA), las personas con enfermedad de Crohn podrían beneficiarse de un plan alimentario bajo en fibra y residuos para ayudar a controlar la obstrucción intestinal o los síntomas agudos.
Frutas y verduras
Estos alimentos pueden causar problemas por la misma razón que los cereales integrales: su alto contenido en fibra insoluble.
Sin embargo, no es necesario eliminar todas las frutas y verduras de la dieta, sino limitar algunas, como:
- manzanas con cáscara
- brócoli
- col
- coliflor
- alcachofas
- cerezas
- melocotones
- ciruelas
Proteínas y carne
La selección de proteínas debe basarse en el contenido de grasa, por lo que deben evitarse las carnes con un mayor contenido de grasa, como por ejemplo:
- carne roja
- embutidos
Lácteos
Las personas con enfermedad de Crohn deberían limitar los productos lácteos o evitarlos por completo. Esto se debe a que la intolerancia a la lactosa suele coincidir con la EII.
La lactosa, el azúcar de la leche, puede aumentar el riesgo de gases o dolor abdominal y diarrea.
Bebidas
Teniendo en cuenta la naturaleza de la enfermedad de Crohn, generalmente es una buena idea beber más líquidos. La mejor bebida es, sin duda, el agua natural. Recuerde que la deshidratación suele ser un riesgo en caso de diarrea crónica. En cambio, evite beber:
- café
- té negro
- vino, licores y cerveza
Especias
Los alimentos picantes pueden actuar como irritantes para algunas personas y empeorar los síntomas. Como regla general, debe evitar cualquier alimento demasiado picante. Por otro lado, la cúrcuma (o la curcumina) se ha relacionado con la reducción de las recaídas de la enfermedad de Crohn en estudios preliminares.
Las nuevas áreas de investigación sobre el Crohn incluyen:
- el uso de probióticos
- la ingesta de omega-3 presentes en el pescado y el aceite de semillas de lino
- pescado
- alimentos fibrosos como el psyllium, que no se digieren hasta el colon
- triglicéridos de cadena media presentes en el coco
- una dieta baja en FODMAP
Es importante tener en cuenta que no solo lo que come puede agravar los síntomas. La forma en que cocina y prepara sus alimentos también puede marcar la diferencia. Los alimentos fritos y grasos suelen señalarse como responsables de las recaídas, por lo que es mejor optar por alimentos cocinados al horno o a la parrilla.
Bibliografía
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