La lactasa es una enzima del sistema digestivo que cataliza la degradación de la lactosa, el principal azúcar presente en la leche.
La lactasa funciona mejor dentro de intervalos limitados de temperatura y pH, lo que la hace dependiente de ambos factores para llevar a cabo esta reacción esencial. Si la lactasa queda inactiva debido a variaciones extremas de temperatura o de pH, la degradación de la lactosa se detiene y pueden aparecer síntomas similares a los de una intolerancia a la lactosa.
Ahora veamos cómo estos factores pueden influir en el buen funcionamiento de la enzima lactasa.
1. La temperatura
Las reacciones enzimáticas dependen en gran medida de la temperatura. Al igual que la mayoría de los componentes de procesos biológicos complejos, las enzimas están diseñadas para funcionar en un intervalo de temperaturas bastante estrecho (Yang ST, 1989).
Hablemos brevemente de la temperatura, ya que, en nuestro organismo, nos encontramos en las condiciones óptimas para que la lactasa cumpla su función. De hecho, nuestra amiga enzima puede trabajar entre los 21,11 y 48,88 grados Celsius.
2. Condiciones de pH óptimas
En la literatura científica, el pH (potencial de hidrógeno) fue introducido por primera vez en 1909 por el químico danés Søren Sørensen, quien lo definió como una escala numérica utilizable para especificar la acidez o la basicidad de una solución acuosa.
Las soluciones con un pH inferior a 7 son ácidas y las soluciones con un pH superior a 7 son básicas.
El agua pura es neutra, es decir, tiene un pH de 7 (a 25 °C), por lo que no es ni ácida ni básica. El cuerpo humano regula con precisión el pH de la sangre para proporcionar un ambiente óptimo para los numerosos procesos críticos que se producen en el torrente sanguíneo.
Las enzimas como la lactasa son proteínas grandes y complejas y, como todas las proteínas, están compuestas por aminoácidos. Las variaciones de pH provocan cambios en los aminoácidos que pueden distorsionar una enzima y convertirla en una forma menos eficaz.
Las enzimas tienen un pH óptimo diferente porque están diseñadas para funcionar en ambientes distintos.
La pepsina, por ejemplo, es una enzima que se encarga de la digestión parcial de las proteínas en el estómago humano y prefiere el pH bajo de aproximadamente 2,0 asociado a la acidez gástrica. La lactasa, en cambio, tiene un pH óptimo de funcionamiento alrededor de 6, que corresponde al pH típico del intestino delgado humano, es decir, ligeramente ácido.
Las desviaciones del pH fuera de este intervalo pueden causar la desnaturalización de la lactasa.

Interacciones entre los alimentos acidificantes/alcalinizantes y el efecto terapéutico de Lactosolution
En esta sección, trataremos el impacto que podría tener un alimento acidificante o alcalinizante en la eficacia terapéutica de Lactosolution.
Existen muchas tablas que, en función del pH, muestran la clasificación de los alimentos en acidificantes o alcalinizantes. Sin embargo, al clasificar los alimentos debemos prestar atención: ¡lo importante es la variación de pH producida en nuestro organismo tras la digestión del alimento, no el pH intrínseco de base del alimento!

Los alimentos ácidos y los alimentos acidificantes no son iguales y no siempre tienen las mismas funciones dentro de nuestro organismo, ya que un alimento con un pH intrínseco ácido podría transformarse en un producto alcalino en el organismo, adquiriendo así una función alcalinizante aunque originalmente tuviera un pH ácido.
| Como ejemplo tomemos el zumo de limón. El zumo de limón tiene un pH fuertemente ácido (alrededor de 2-3), pero por extraño que pueda parecer, una vez ingerido, el zumo de limón actúa de manera opuesta, es decir, ejerce una acción alcalinizante: durante su metabolización, el ácido cítrico presente en el zumo de limón se oxida y las sales derivadas dan lugar a carbonatos y bicarbonatos de calcio y potasio que contribuyen a la alcalinidad de la sangre. | ![]() |
Por lo tanto, hay que hacer una gran distinción entre un alimento ácido y un alimento acidificante.
Algunas tablas determinan la acidez o alcalinidad del alimento antes de consumirlo, mientras que otras revelan los efectos que el alimento tiene en el cuerpo después de la digestión y, por lo tanto, son más útiles para elegir la alimentación correcta de modo que no pueda bloquear el efecto de Lactosolution.
| En general, se consideran acidificantes aquellos alimentos que contienen azúcar y levadura, los alimentos fermentados, refinados, cocinados al microondas o fuertemente procesados. La mayoría de los cereales se consideran acidificantes. Entre ellos encontramos trigo sarraceno, trigo, cebada, avena, arroz, centeno, maíz y sus derivados, incluida la pasta y el pan. Hay algunas legumbres consideradas acidificantes, como garbanzos, judías blancas y lentejas. El azúcar, la miel, los huevos, los camarones, el bacalao, el salmón, la carne de pollo, cerdo, cordero, ternera y pavo son alimentos acidificantes. | ![]() |
Estos alimentos acidificantes tienen la capacidad de mantener el pH intestinal ligeramente ácido y, por lo tanto, podrían mejorar la eficacia terapéutica de Lactosolution si se toman antes.
Si un alimento presenta un importante contenido de minerales alcalinos, como el sodio, el potasio, el calcio y el magnesio, es probable que resulte alcalinizante para el cuerpo.
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Entre los alimentos considerados con mayor poder alcalinizante está el uva. También es posible incluir entre los alimentos alcalinizantes a las espinacas, el apio, las zanahorias, los higos secos, los pepinos, los brotes de judías, la lechuga, los rábanos, las coles, las coliflores y los champiñones, dado su alto contenido de sales minerales. También hay condimentos alcalinizantes como el jengibre, el chile, el curry, la salvia, el romero, las semillas de alholva y las semillas de comino. |
Este otro grupo de alimentos tiene la capacidad de llevar el pH a un valor extremadamente alcalino (superior a 7), lo que podría causar la inactivación y desnaturalización de la lactasa incluida en Lactosolution, haciéndola ineficaz o reduciendo la duración del efecto de la lactasa incluida en Lactosolution. Como consecuencia directa, la degradación de la lactosa se detiene y pueden aparecer síntomas similares a los de una intolerancia a la lactosa.
Nota: Los suplementos alimenticios de sales minerales pueden influir en la eficacia de Lactosolution, ya que tienen un fuerte potencial alcalinizante. Por lo tanto, para los pacientes intolerantes a la lactosa que también deben realizar una terapia con suplementos de sales minerales, siempre se recomienda dejar un intervalo de tiempo de aproximadamente 90 minutos entre la toma de uno y del otro (Lactosolution y suplementos de sales minerales) para mantener el efecto terapéutico de Lactosolution.
Referencias
- Lehninger Principles of Biochemistry, Fifth Edition; David L. Nelson and Michael M. Cox
- University of Pennsylvania School of Arts and Sciences: Getting to Know Lactase
- European Journal of Biochemistry: Purification and Characterization of Amphiphilic Lactase /Phlorizin Hydrolase from Human Small Intestine
- American Journal of Clinical Nutrition, 1994;59:1356-61
- Paolo Silvestrini, Fondamenti di chimica, 10a ed., CEA, 1996, ISBN, 88-408-0998-8


